1. No iniciarás como root.
2. Usarás el gestor de paquetes todo lo posible.
3. Serás parte de una comunidad.
4. Leerás la documentación y manuales.
5. Usarás el sistema de soporte.
6. Buscarás.
7. Explorarás.
8. Usarás la línea de comandos.
9. No intentarás recrear Windows.
10. No te darás por vencido.